Young Everyman Playhouse
The Joy Shift
Sobre la producción
La alegría. Es personal, es universal y, seamos sinceros, todos la perseguimos. Una sensación, un recuerdo, una chispa. Algo real en un mundo que no para de hacer scroll, de vender y de caer en espiral.
La alegría es lo que anhelamos, lo que publicamos, lo que nos dicen que deberíamos tener y, aun así, se nos sigue escapando entre los dedos.
Pero ¿y si tu trabajo fuera repartirla?
Os presentamos a los JOY GIVERS.
Trabajadores emocionales de primera línea, seleccionados especialmente por el Ministerio de la Alegría. Armados con carpetas, formación y una tolerancia peligrosamente alta a la positividad, tienen una misión: medir y gestionar la alegría en un sistema escaso de buen rollo y sobrado de angustia existencial.
Y aunque no lo creáis, se les da bastante bien.
Así que fichad, desconectad del ruido y acompañadnos durante una hora de risas, preguntas y —sí— alegría.
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